Guía práctica para empresas sobre precio fijo, indexado, futuros eléctricos y estrategia de compra de energía
El mercado eléctrico se ha vuelto a tensionar con fuerza durante las últimas semanas. Para ponerlo en contexto, los futuros eléctricos para los próximos seis meses cotizan actualmente alrededor de un 58% por encima de niveles comparables de hace un año.
Pero hay algo importante que debemos aclarar desde el principio: que el mercado haya subido un 58% no significa que la factura eléctrica de tu empresa vaya a subir un 58%.
El impacto dependerá de tu contrato, de cuándo finalice, de tu consumo y, especialmente, de si estás comprando la electricidad a precio fijo o indexado.
¿Por qué está subiendo el precio de la electricidad?
Porque se han unido varios factores: gas europeo caro, tensiones geopolíticas, reservas de gas más bajas, elevada demanda y episodios de altas temperaturas.
No existe una única causa. Aunque España produce cada vez más electricidad renovable, especialmente fotovoltaica, durante determinadas horas seguimos necesitando tecnologías como los ciclos combinados de gas.
Cuando el gas se encarece, producir electricidad con estas centrales también resulta más caro y eso puede trasladarse al precio del mercado eléctrico.
Por eso podemos encontrar precios muy bajos durante las horas de mayor producción solar y, pocas horas después, precios muy elevados cuando desaparece el sol y aumenta la necesidad de generación gestionable.
¿Cómo puede afectar esta subida a tu empresa?
Depende principalmente de si tienes un contrato a precio fijo o indexado, de cuándo vence y de cuánto y cuándo consumes.
Si actualmente tienes un precio fijo, las subidas del mercado probablemente no afectarán inmediatamente al precio de tu energía. Sin embargo, debes conocer perfectamente cuándo termina el contrato, porque el impacto puede aparecer en la renovación.
Si estás en un contrato indexado, una parte importante del coste energético está expuesta a la evolución del mercado y las subidas pueden trasladarse antes a la factura.
Dos empresas con exactamente el mismo consumo pueden terminar pagando precios muy diferentes simplemente por haber contratado en momentos distintos o por seguir estrategias de compra diferentes.
Cuando hablamos de €/MWh, hablamos realmente de dinero
Una diferencia de 10 €/MWh supone aproximadamente 10.000 € al año por cada GWh de consumo.
En el mercado energético es habitual hablar de diferencias de 5, 10 o 20 €/MWh. Pueden parecer pequeñas, pero cuando se trasladan al consumo anual de una empresa el impacto económico puede ser importante.
| Consumo anual | Diferencia 10 €/MWh | Diferencia 20 €/MWh |
| 500 MWh | 5.000 €/año | 10.000 €/año |
| 1 GWh | 10.000 €/año | 20.000 €/año |
| 5 GWh | 50.000 €/año | 100.000 €/año |
| 10 GWh | 100.000 €/año | 200.000 €/año |
Por eso, en determinadas empresas, el momento en el que se toma una decisión energética puede tener un impacto de decenas de miles de euros al año.
¿Precio fijo o indexado?
No existe una opción que sea siempre mejor. La estrategia adecuada depende del mercado, del perfil de consumo y del nivel de riesgo que quiera asumir cada empresa.
El precio fijo aporta estabilidad y facilita la previsión de costes. El indexado permite estar más ligado a la evolución real del mercado, pero también implica una mayor exposición a sus subidas y a su volatilidad.
Además, no todo tiene que ser fijo o indexado. Se pueden plantear coberturas parciales, cierres escalonados o estrategias que combinen diferentes porcentajes y horizontes temporales.
La pregunta correcta no es simplemente «¿qué es mejor, fijo o indexado?», sino «¿qué estrategia de compra tiene más sentido para mi empresa en este momento del mercado?».
¿Cuándo es mejor contratar la electricidad?
No necesariamente cuando vence el contrato. El momento adecuado puede ser meses antes y depende de cómo esté evolucionando el mercado.
En muchas empresas la decisión sobre la electricidad se toma cuando el contrato está a punto de finalizar o cuando llega una nueva oferta comercial.
Sin embargo, el mercado no se mueve siguiendo la fecha de vencimiento de los contratos. Los precios y las expectativas cambian diariamente.
Puede haber momentos en los que resulte conveniente cerrar con antelación y otros en los que sea preferible esperar. Por eso una estrategia energética no debería consistir únicamente en comparar varias ofertas unas semanas antes de renovar.
¿Por qué es importante seguir el mercado diariamente?
Porque permite detectar cambios, riesgos y oportunidades antes de que llegue el momento de renovar o contratar.
El precio de la electricidad está relacionado con numerosos factores: gas, futuros eléctricos, demanda, renovables, meteorología, disponibilidad nuclear, hidráulica, CO₂ y situación geopolítica, entre otros.
No se trata de intentar adivinar el mínimo exacto del mercado, sino de disponer de información suficiente para tomar decisiones con criterio y gestionar el riesgo.
¿Tiene una empresa que entender de mercados energéticos?
No. La empresa debe centrarse en su negocio. Lo importante es disponer de profesionales que sigan el mercado y traduzcan esa información en decisiones comprensibles.
Tu empresa tiene que centrarse en aquello que sabe hacer. No tienes por qué estar pendiente cada mañana de OMIE, TTF, MIBGAS, futuros eléctricos, derechos de CO₂ o de todos los factores que pueden hacer que la energía suba o baje.
Tampoco debería ser tu responsabilidad intentar determinar si mañana será mejor momento que hoy para cerrar un precio.
Tu trabajo es tener información clara y una visión profesional que te permita decidir con criterio.
¿Qué aporta Aura Ingeniería Energética?
Seguimos diariamente los mercados energéticos para explicarte qué está pasando, cómo puede afectarte y qué opciones tienes.
En Aura Ingeniería Energética analizamos de forma continua la evolución de los mercados para identificar riesgos y oportunidades y trasladar esa información a nuestros clientes de una forma sencilla.
Nuestro objetivo no es intentar acertar cuál será el precio mínimo del mercado. Nuestro trabajo consiste en ayudarte a gestionar el riesgo, anticiparte y tomar mejores decisiones con información.
Así puedes valorar con criterio cuándo contratar, si tiene sentido un precio fijo o indexado, si conviene realizar coberturas y qué horizonte contractual puede ser más adecuado.
Porque tu empresa no necesita convertirse en experta en mercados energéticos. Necesita tener a su lado profesionales que los entiendan.
¿Quieres saber cómo puede afectar la situación actual a tu empresa?
Si tienes dudas sobre tu contrato actual, tienes una renovación próxima o quieres valorar si te interesa continuar a precio fijo, indexado o plantear otra estrategia de compra, ponte en contacto con nosotros.
Analizaremos tu situación y te ayudaremos a tener una visión clara del mercado antes de tomar una decisión.








